Tarea 4 Psicobiología y Salud Mental

 mayo 13 2023 


Yonier Andrés Córdoba Rentería.

Angely Paola García Henao. 


los temas que se abordaran en este Blog son: 

psicobiología del estrés.

psicobiología de la agresión y la violencia.

Introducción.

En la presente página se podrá apreciar dos tipos de aplicaciones de la psicobiología, donde se hablan sobre qué aspectos afectan a nivel biológico en el ser humano, yendo más allá de la psicología a la hora de ver estar alteraciones en las emociones de los individuos y más que en la repuesta emocional, se pretende enfocar en aquellas cosas que pasan en los sistemas nerviosos y el cerebro. También se relacionan estas aplicaciones al significado de salud mental y la prevención de la enfermedad, entendiendo su importancia en estos casos. 

 La agresividad y la violencia presentan una relación mutua en cuya regulación intervienen diversas estructuras determinadas por el funcionamiento cerebral, los factores genéticos los neurotransmisores y las hormonas. De acuerdo con la Psicobiología estarían involucrados en las conductas agresivas y violentas las características genéticas heredados de padres a hijos como

reguladores de la conducta agresiva y comportamientos violentos; los bajos niveles de serotonina que propician conductas agresivas ante estímulos amenazantes y alteraciones en la corteza orbitofrontal, amígdala, sistema límbico.


Bases biológicas.

Aplicación de la psicobiología.

tema 1 : Psicobiología del estrés.

Estructuras y sistemas: Sistema nervioso simpático, Eje hipotalámico-pituitario-andrenal, Tálamo,  Córtex pre frontal, Sistema límbico, Amígdala, Hipocampo, Locus coeruleus, Hipotálamo-hipofisario y Formación reticular.



Neurotransmisores: Neuronas hipocámpicas, Serotonina y Noradrenalina. También se activa la hormona de crecimiento (GH), la prolactina, las citoquinas y la vasopresina.


de acuerdo con la plataforma especializada Kenhub.com por alfredo Torres marcell laguna (21/04/2020).

Los neurotransmisores son sustancias usadas por las neuronas para comunicarse con otras y con los tejidos sobre los que actuarán (denominados tejidos diana o tejidos blanco) en el proceso de la transmisión sináptica (neurotransmisión).


Proceso psicobiológico:

Este proceso sucede ende tres fases:

1.       Se hace una recepción del estresor y filtro de las informaciones sensoriales por medio del tálamo.

2.       Luego, se programa la reacción al estrés poniendo en juego el córtex prefrontal y el sistema límbico por un análisis comparativo entre la nueva situación y memorias, siendo así que la respuesta a la situación de estrés será entorno a la experiencia.

3.       Finalmente sucede una activación en el organismo poniendo en juego el complejo hipotálamo-hipofisiario, así como la formación reticular y el locus coeruleus.

También el síndrome general de adaptación al estrés se descompone en tres fases.


tema 2 psicobiología de la agresión y la violencia.

de acuerdo con Roxana Elisa Urquiza-Zavaleta ((Pol. Con. Edición núm. 70)) Vol. 7, No 7) Julio 2022, pp. 160-183.

La agresividad y la violencia son dos patrones de comportamiento que se presentan en los seres humanos y en los animales en niveles moderados. La agresividad es usada como un mecanismo de defensa de los seres vivos cuando se sienten amenazados, lo que no ocurre con la conducta violenta

la cual está cargada de agresividad con el propósito de hacer daño al otro sin importar las consecuencias de los actos. Según la neurociencia la agresión y la violencia se desarrollan debido a los caracteres hereditarios de padres a hijos (genes y herencia) causales neuroquímicas (neurotransmisores) endocrinas (las hormonas) y alteraciones en el funcionamiento de áreas del cerebro (sistema límbico, en donde la amígdala, el hipotálamo, la corteza prefrontal, la corteza

cingulada anterior entre otros), no están trabajando de forma coordinada, y sus funciones se ven alteradas.

 

También se deben considerar las experiencias vividas por los seres humanos a temprana edad, la exposición a situaciones emocionales estresantes y traumáticas, lo que repercute en el estado emocional del niño y futuro adolescente y ocasiona con el tiempo el desarrollo de patrones de comportamiento relacionados a patrones de aprendizaje que sirvieron de modelo en la infancia. Por tal razón no solo influyen en una persona agresiva y violenta los cambios ocurridos a nivel del

sistema nervioso sino también, los factores familiares, sociales y culturales que están relacionados con el comportamiento y estado emocional de las personas desde temprana edad.


Para Valzelli (1983), la agresividad es el componente de la conducta normal que, con diferentes formas vinculadas al estímulo y orientadas a un objetivo, se libera para satisfacer necesidades vitales y para eliminar o superar cualquier amenaza contra la integridad física. Además, está orientada a promover la conservación propia y de la especie de un organismo vivo, y nunca, excepto
en el caso de la actividad depredadora, para producir la destrucción del oponente.

Formas y tipos fundamentales de violencia y agresión 

Según los modos de la agresión a. Violencia directa(personal), los actos destructivos son realizados por personas o grupos de personas contra personas o grupos definidos. b. Violencia indirecta o estructural: El acto violento surge de la propia organización del grupo social, sin que tenga que haber un ejecutor concreto de la misma. 

Según sus acciones 

➢ De un individuo contra sí mismo (suicidio) 

➢ De un individuo contra otro individuo (crimen pasional) 

➢ De un individuo contra un grupo (delitos contra la sociedad). 

➢ De un grupo contra un individuo (la pena de muerte). 

➢ De un grupo contra otro grupo (la guerra, el terrorismo) Otras formas de agresión: Además de los criterios precedentes existen otros que tratan de complementar la definición anterior como la propuesta por Moyer en 1976.

neurotransmisores y aplicación: 

En un interesante trabajo, Meyer y Lindenberg, et- (2006) estudiaron el cerebro a nivel estructural y funcional en personas con genotipo de la MAOA y de diferentes características fenotípicas obtenidas a partir de tareas experimentales que podían ser consideradas análogas de comportamientos violentos. Encontraron que el alelo que da como resultado una menor expresión de la MAOA-L, asociado previamente con el riesgo de presentar conductas violentas, predecía una reducción del volumen límbico y una alta sensibilidad de la amígdala en una tarea de reconocimiento facial de emociones, acompañado de una reactividad disminuida de las regiones reguladoras prefrontales. En hombres, también se asociaba a cambios en el volumen de la corteza orbitofrontal, a hiperreactividad en la amígdala y el hipocampo en una tarea de recuerdo aversivo y a una activación del cíngulo, empeorada durante una tarea de inhibición cognitiva. Este estudio pone de manifiesto las diferencias en el sistema límbico para la regulación emocional, así como el control cognitivo implicado en la asociación entre el MAOA y el comportamiento violento. En un estudio de neuroimagen funcional se encontró que los alelos del gen de la MAOA se encuentran relacionados con puntuaciones en una escala de agresividad y con la respuesta a un paradigma de exclusión social. De acuerdo con esto, individuos MAOA-L se muestran más agresivos que los individuos MAOA-H, y presentan una mayor activación de la corteza cingulada anterior dorsal en relación con reacciones de exclusión social. Así pues, la MAOA puede estar relacionada con comportamientos agresivos mediante la hipersensibilidad emocional en contextos

sociales (Eisenberg, Hofer, y Vaughan, 2007).

 contenidos y fuentes bibliograficas:

Referencias bibliográficas.

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Cabanyes, J. (2012). La salud mental en el mundo de hoy. EUNSA. https://elibro-net.bibliotecavirtual.unad.edu.co/es/ereader/unad/47121?page=28. Página 28 a 30.

Duval, F., González, F y Rabia, H. (2010). Neurobiología del estrés. Revista chilena de neuropsiquiatría, 48 (4), 307-318. https://bibliotecavirtual.unad.edu.co/login?url=https://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&db=edselc&AN=edselc.2-52.0-79952971296&lang=es&site=eds-live&scope=site.

Fernández, A. (2010). Psicofarmacología, terapias psicológicas y tratamientos combinados (I): utilidad comparada en los trastornos mentales. Editorial UOC. https://elibro-net.bibliotecavirtual.unad.edu.co/es/ereader/unad/113761?page=8. Página 8 a 16.

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Roxana Elisa Urquiza-Zavaleta (Pol. Con. Edición núm. 70) Vol. 7, No 7) Julio 2022, pp. 160-183file:///C:/Users/DELL/Downloads/4217-22256-2-PB.pdf




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